Ha llegado el momento de conocer la verdad sobre los dispositivos móviles

No es ningún secreto que vivimos en un mundo tecnológico, donde la evolución informática ha resultado ser un maravilloso apoyo en muchos sectores como es en la educación, en la investigación, en la formación o incluso en la vida diaria de todos nosotros.

Esto es así por las grandes facilidades que ofrece, hoy en día, cualquier dispositivo electrónico unido a la red. Podemos ubicarnos en cualquier ciudad del mundo gracias al GPS, buscar la receta más recóndita y encontrarla en cuestión de segundos, también buscar información sobre cualquier tema de actualidad, de estudios o lo que podamos imaginar, ver películas de hoy y de siempre en alta calidad y, lo que se ha convertido en el top one del momento: podemos estar conectados con cualquier persona en streaming.

La doble cara de las pantallas y la red.

Siendo conscientes de lo positivo de estos elementos debemos ser también conscientes de lo que esta continua exposición a las pantallas y a internet supone. Y es que, ¿quién no ha salido de su casa sin el teléfono móvil y se ha tenido que dar la vuelta a por él por la sensación de vació que le supone imaginar pasar todo un día sin él?

A veces nos encontramos tan absortos en nuestras pantallas que olvidamos lo que tenemos a nuestro alrededor. Sin ir más lejos, cada vez es más común encontrar familias enteras alrededor de una mesa, por ejemplo, cenando, que apenas se dirigen la palabra por estar cada uno con su dispositivo móvil.

Además, las personas conectadas tenemos hoy en día la extraña necesidad de compartir, a través de las redes sociales, todo aquello que hacemos, y si no tenemos cosas “interesantes” que compartir llegamos a sentir angustia o estrés.

Se ha normalizado tan rápido la exposición de nuestras vidas en las redes que perdemos la noción de los límites, de tener en cuenta qué es más o menos oportuno comunicar pudiendo llegar a tener graves consecuencias.

Estas consecuencias pueden ir desde exponer de tal modo tu vida privado, que tus seguidores sepas exactamente cuando estas de vacaciones, si tienes perro o no, si tu casa estará vacía, a dónde has salido de fiesta y con quien, si tus hijos van a un colegio y otro, si sus fotos, que para unos pueden ser tiernas y graciosas, para otros pueden ser motivo de burla y posible acoso, y así un largo etc.

Desde Praxxia aconsejamos un uso responsable y concienzudo de las redes sociales porque estas son una ventana sin cortinas al mundo y un muro para las relaciones interpersonales, en especial familiares.

¿Te ha gustado? Compártelo en tus redes sociales:
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email